Lo que la comunidad debe saber acerca del Sarampión

Lo que la comunidad debe saber acerca del Sarampión

El Sarampión (“measles” en inglés) es una enfermedad grave causada por un virus, altamente contagiosa. Su mayor incidencia se da en países de Africa. Se sabe que es la principal causa de muerte infantil prevenible mediante vacunación en el mundo y de allí radica la importancia de vacunar a nuestros niños a tiempo.  Se trata de una infección que data probablemente de hace más de 5000 años y fue introducida en las Américas en el siglo XVII.  Se conocen registros del año 200 después de Cristo, en los que el médico griego Galeno describió pestes como la viruela y el sarampión, que afectaron al imperio Romano y aparentemente entraron por el mar mediterráneo provenientes de Etiopía.   

La vacunación ha reducido la mortalidad mundial por sarampión en un 85%.  En el año 2016 hubo 89.780 muertes por sarampión en todo el mundo y ha sido la primera vez en la historia en que el número de muertes ha sido inferior a 100 mil, gracias a que los gobiernos han sumado esfuerzos para implementar campañas de vacunación efectivas.  Se estima que desde el año 2000,  la vacuna ha evitado más de 20 millones de muertes a lo largo y ancho del planeta. 

El Sarampión se contagia muy fácilmente a través de pequeñas gotas que generalmente son expulsadas al toser o estornudar e ingresan por la boca, la nariz o la conjuntiva (la conjuntiva es el tejido delgado y transparente que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los parpados).   Los síntomas son tos, fiebre muy alta, malestar general, conjuntivitis (ojos muy rojos y llorosos, debido a inflamación de la conjuntiva), coriza (irritación nasal similar a la de la rinitis), exantema generalizado (un sarpullido o erupción de la piel que se extiende por todo el cuerpo) y manchas “de Koplik” (pequeños puntos blanquecinos rodeados que se localizan en la mucosa vestibular de la boca (carrillo o parte interna de las mejillas) casi siempre a nivel del segundo molar.

La importancia de la vacunación, se debe a que las complicaciones de la enfermedad son potencialmente mortales;  algunas de ellas incluyen diarrea aguda que muchas veces se acompaña de gingivoestomatitis (una inflamación de las encías y la boca, que dificulta beber o comer) y otras varias formas de afectación del tracto digestivo -hepatitis, apendicitis, etc.-,  también se encuentran otras como meningitis (inflamación de las membranas que recubren el cerebro o meninges), neumonía (inflamación de los pulmones), encefalitis (inflamación del tejido cerebral), encefalomielitis diseminada aguda (inflamación del tejido cerebral y la médula espinal) y otras afecciones que pueden llevar a convulsiones, coma, paralisis de las extremidades, daños neurológicos irreversibles, e incluso la muerte.

Las complicaciones se pueden evitar mediante la atención oportuna, adecuada hidratación y nutrición, suplementos de vitamina A (pues ha demostrado que reduce la mortalidad por sarampión en casos complicados), la administración de antibióticos cuando se requiere y un seguimiento estrecho del paciente.

La vacuna es muy segura y eficaz, consiste en dos dosis y viene acompañada de otras dos vacunas, por lo que se denomina “triple viral”.  También se le conoce con la sigla MMR (por sus siglas en inglés de sarampión, paperas y rubeola).  Se aplica vía subcutánea o intramuscular. Una sola dosis es efectiva en un 93% para la prevención del sarampión, y las dos dosis son efectivas en un 97%.  Los efectos secundarios incluyen fiebre, erupción leve y malestar general; pero lo más importante de todo, es que son efectos mucho más leves que las potenciales consecuencias graves que puede producir el virus.

La primera dosis de la vacuna se administra en niños de edades entre los 12 y los 15 meses, y la segunda dosis se aplica en aquellos entre 4 y 6 años de edad.  Aquellos niños mayores o adultos que no se encuentren protegidos, deberán recibir las dos dosis, separadas por un intervalo de 28 días.  Cabe resaltar que la vacunación no podrá administrarse en el embarazo, y aunque lo ideal es que la mujer esté vacunada ante de la gestación; aquella madre que no esté protegida,  SÍ se podrá aplicar la vacuna en el período de lactancia, dado que no interfiere con la respuesta de la vacuna, tampoco ingresará a la leche materna y por lo tanto no afectará al bebé.

Infortunadamente, aún no hemos ganado la batalla contra el Sarampión y debemos seguir luchando por su erradicación.  La Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha notificado en los primeros meses de este año, la presencia de sarampión en 8 países de la región:  Antigua y Barbuda (1 caso), Brasil (8 casos), Canadá (tres casos), Estados Unidos (11 casos), Guatemala (1 caso), México (1 caso), Perú (1 caso) y Venezuela (159 casos).

En conclusión, el sarampión es una infección viral potencialmente mortal pero prevenible y no podemos ignorar que existe evidencia científica contundente que avala la vacunación como la principal estrategia para prevenir sus complicaciones e incluso la muerte.

Bibliografía

  1. Measles. Media Centre. Fact Sheet. World Health Organization. January 2018. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs286/en/
  2. Measles, Mumps, and Rubella (MMR) Vaccination: What Everyone Should Know. Centers for Disease Control and Prevention. Vaccines and preventable diseases, Home. Updated: February 2, 2018. https://www.cdc.gov/vaccines/vpd/mmr/public/index.html
  3. Measles. Epidemiological update. 9 March 2018. Pan American Health Organization. http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_view&Itemid=270&gid=44007&lang=en
  4. Gans H, Maldonado Y. Measles: Clinical manifestations, diagnosis, treatment, and prevention. Uptodate. Consultation: April 12, 2018.
  5. Delpiano L, Astroza L, Toro J. Sarampión: la enfermedad, epidemiología, historia y los programas de vacunación. Rev. Chil. Infectol. Vol.32, No.4. Santiago, Ago. 2015.

 

Sandra Milena Acevedo Rueda

Médica, Especialista en Medicina Interna

Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB

Medicina

Participe y comente esta publicación